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jueves, 21 de febrero de 2013

Las Ventajas De Ser Un Marginado.



‘The Perks of Being a Wallflower (Las Ventajas de Ser Un Marginado)’, es una película estrenada el 2012 basada en la obra literaria del mismo nombre dirigida por Stephen Chbosky quien escribiese esta también. Hallar  una buena adaptación cinematográfica de un libro es casi tan difícil como encontrar una aguja en un pajar. Ok, no… no es tan difícil. En la última década los espectadores hemos sido bombardeados con sagas y más sagas de adaptaciones de obras aclamadas como la de J.K. Rowling o del inmortal Tolkien. Y si bien la de este último ha recibido críticas más que positivas de tales adaptaciones, la saga de Harry Potter no ha encontrado homogeneidad en las alabanzas. Miles de fans de los libros se han suicidado con cada entrega. No literalmente, por supuesto. Y es que plasmar lo que dicen 300 a 500 páginas de un libro en una cinta de dos horas y media, es un trabajo arduo que requiere una interiorización profunda con la obra en la que se basa, lo cual es prácticamente imposible porque al apreciar cualquier tipo de arte la subjetividad pesa más de lo debido. Ahora bien, cuando el director de la cinta es, además el escritor de la obra, este error no se asoma fácilmente. Y eso es precisamente lo que ocurrió (o no ocurrió) con esta obra. No hablamos de una gran  producción palomitera, o un drama lacrimógeno, menos aún de una de las típicas ‘Teen Movies’ con las que se ha querido identificarla. No! Hablamos de una película lo suficientemente  'teen' y lo suficientemente 'old' en su trama como en su realización la cual nos presenta la historia de un trio de adolescentes ‘marginados’ que a lo largo de un año se van descubriendo y van descubriendo la dinámica de su contexto. Un contexto que se puede generalizar al contexto de cualquier población (ok, no a todas las poblaciones pero si a una mayoría) en cualquier momento de la historia mundial desde hace 30 años.
Por un lado, vemos los dos tipos de familias más comunes en la sociedad actual: familias mixtas y familias ‘normales’; por otro lado, vemos, claramente, las amenazas a las que adolescentes de todo el mundo son más vulnerable: drogas, alcohol y sexo sin protección. Asimismo, y lo más importante: abrimos la mente (finalmente!) a los nuevos tipos de modelos de marginación existentes entre grupos de pares: discriminados por orientación sexual, discriminados por comportamiento sexual y  discriminados por rasgos de personalidad. En las teen movies se nos había acostumbrado a ver que la gente fea era discriminada, así como lo eran los gordos y malvestidos, pero pocas de estas producciones se atrevieron a sumergirse en situaciones que superen el tema aspectista. La problemática adolescente supera el tema de discriminación, y es precisamente en este punto que Chbosky se saca la lotería, y es que hablar de tales temas transversales sin perder el horizonte es toda una hazaña; se observa violencia entre parejas, abuso sexual infantil, identidad vocacional, relaciones de pareja, homosexualidad, todo esto en 103  minutos y con la seguridad de que no importa que no seas adolescente porque lo disfrutarás igual (los fantasmas de esa época no desaparecen del todo, nunca). Y para ponerle el cherry a la torta, Stephen se posiciona de tal forma que no hace una crítica ni positiva ni negativa respecto a ninguno de los temas, es neutral. Un cronista que por medio de misivas en texto y por medio de imágenes en pantalla grande, sabe muy bien lo que pretende con su obra: entretener, educar y hacer reflexionar. Para tal cometido se sirve de una selección de pistas exquisitas y memorables como de las dotes artísticas de sus tres protagonistas: Miller (Oh Ezra!) , Lerman y Watson quienes encuentran en esta obra una plataforma de seguro despegue a producciones más grandes (no más lindas, sólo más grandes)  . En definitiva, 'The Perks of Being a Wallflower' se impone como la película 'teen más old' del 2012. Un 'Must See' que no puede perderse y recuerde: We Are Infinites.


PUNTUACIÓN: 10/10
 
Mejor Escena: 'Nada' pelea a golpes con su gran amor: Brad. 
Mejor 'Quote': 'We accept the love we think we deserve'
Target: Todos. 

jueves, 14 de febrero de 2013

Los 7 Mejores Guiones AntiValentine's Day


BROKEBACK MOUNTAIN Verano de 1963. Dos vaqueros, Ennis del Mar y Jack Twist, se conocen mientras hacen cola para ser contratados por el ranchero Joe Aguirre. Los dos aspiran a conseguir un trabajo estable, casarse y formar una familia. Cuando Aguirre les envía a cuidar ganado a la majestuosa montaña Brokeback, entre ambos surge un sentimiento de camaradería que deriva hacia una relación íntima. Al concluir el verano, tienen que abandonar Brokeback y seguir caminos diferentes. (FILMAFFINITY)


 
 MY LIFE WITHOUT ME Ann tiene 23 años, dos hijas, un marido que pasa más tiempo en paro que trabajando, una madre que odia al mundo, un padre que lleva 10 años en la cárcel, un trabajo como limpiadora nocturna en una universidad a la que nunca podrá asistir durante el día... Vive en una caravana en el jardín de su madre, en las afueras de Vancouver. Esta existencia gris cambia completamente tras un reconocimiento médico. Desde ese día, paradójicamente, Ann descubre el placer de vivir, guiada por un impulso vital: completar una lista de "cosas por hacer antes de morir". (FILMAFFINITY)

 


LIKE CRAZY Anna (Felicity Jones), una joven británica que estudia en la universidad de Los Ángeles, se enamora de Jacob (Anton Yelchin), un joven norteamericano, pero ambos se ven obligados a separarse porque a ella no le renuevan el visado para permenecer en los EE.UU. Regresa entonces a Londres, de modo que la pareja se ve obligada a mantener su relación a distancia. (FILMAFFINITY)





RUBY SPARKS Calvin Weir-Fields (Paul Dano) había sido un niño-prodigio, cuya primera novela había tenido un gran éxito. Pero, desde entonces, sufre un sistemático bloqueo creativo agravado por su deprimente vida amorosa. Finalmente, consigue crear un personaje femenino, Ruby Sparks (Zoe Kazan), que acaba materializándose y compartiendo la vida con él. (FILMAFFINITY)


 





(500) DAYS OF SUMMER Tom aún sigue creyendo, en la noción de un amor transformador, predestinado por el cosmos y que golpea como un rayo sólo una vez. Summer no cree lo mismo, para nada. La mecha se enciende desde el primer día, cuando Tom, un arquitecto en ciernes convertido en un sensiblero escritor de tarjetas de felicitación, se encuentra con Summer, la bella y fresca nueva secretaria de su jefe. Aunque aparentemente está fuera de su alcance, Tom pronto descubre que tienen un montón de cosas en común. (FILMAFFINITY)


 
ETERNAL SUNSHINE OF A SPOTLESS MIND Joel (Jim Carrey) recibe un terrible golpe cuando descubre que su novia Clementine (Kate Winslet) ha hecho que borren de su memoria todos los recuerdos de su tormentosa relación. Desesperado, se pone en contacto con el creador del proceso, el Dr. Howard Mierzwiak, para que borre a Clementine de su memoria. Pero cuando los recuerdos de Joel empiezan a desaparecer de pronto redescubre su amor por Clementine. Desde lo más profundo de su cerebro intentará parar el proceso. (FILMAFFINITY) 


 
BLUE VALENTINE: A LOVE STORY. Después de convivir durante seis años y tener una hija, Dean y Cindy han decidido casarse, pero entonces su amor empieza a desmoronarse. Intentando salvar la relación, Dean propone ir a pasar la noche a un hotel temático, donde eligen la “habitación del futuro”. A partir del futuro, se narra la historia de la pareja desde el momento de su encuentro hasta la irremediable crisis de su matrimonio. (FILMAFFINITY) 










sábado, 9 de febrero de 2013

Ruby Sparks

Por Alexia Indira

‘Ruby Sparks’, dirigida por Dayton y Faris - directores de la aclamada ‘Little Miss Sunshine’, y pareja en la vida real- es una película protagonizada por la –también pareja en la vida real- Paul Dano y Zoe Kazan, siendo esta última, además, la guionista de la obra (y qué guionista!)  Ruby Sparks tiene, en definitiva, el mejor guión del 2012 en lo que respecta al género antiromántico, y esto señores, no es cualquier mención, o una que deba tomarse a la ligera. Es una mención que ya la brutal ‘(500) Days Of Summer’ alcanzó el 2009, ‘Blue Valentine’ el 2010 y  ‘Like Crazy’ el 2011, es decir, está entre las grandes. Un guión que solo pudo ser escrito por un humano que ha entendido a la perfección la complejidad del amor y la decadencia del romance ‘cursi y barato’ al  que nos han tenido acostumbrados desde finales del siglo XVIII, un romance que muchos expresan como la máxima expresión del amor y su único fin, sin terminar de entender que éste –si ok, la parte más entrañable y linda de una relación amorosa- es solo eso, una parte (la pasional), no el todo. Es la pasión hecha música, cine, literatura, en fin… tema recurrente entre artistas. El amor por otro lado, es una decisión, un tema más frontal que implica intimidad y compromiso; aspectos que implican, en primer lugar,  la aceptación de todo lo que representa tu pareja (es decir, su intimidad en todas sus facetas, en especial las peores), y en segundo lugar, el compromiso de quedarse en este recorrido mientras ambos vayan al mismo lugar. Si, parece fácil y estoy segura que Kazan creyó, como yo, que la mayoría cree que lo es. Pues bien, ‘Ruby Sparks’ se escribió y  filmó con un sólo propósito: desmentir tan apresurada afirmación. 
El amor entre dos seres humanos -completamente diferentes- que quieren pasar el resto de sus vidas juntas (sin haber sido criados por la misma familia)  es complejo, y al mismo tiempo,  una de las experiencias más hermosas que uno pueda experimentar.  Hermoso, porque no hay nada mejor en la vida que sentir que alguien te ama en toda tu expresión y tú también lo haces. Complejo porque descubre en su desarrollo todas y hasta las más mínimas expresiones de la intimidad de sus participantes, y al mismo tiempo les pide compromiso y pasión constante en el recorrido. Una complejidad con la que pocos estarán dispuestos a lidiar. Ya en la obra de Webb el 2009 muchos caímos en la cuenta de que no existe ‘el o la elegida’: aquella persona que será la única que podrá hacernos felices; con ‘Blue Valentine’ entendimos que una relación amorosa tiene dos participantes y no importa que tanto luche uno, si el otro quiere tirar la toalla, la pelea termina; con Felicity Jones y Anton Yelchin apreciamos que tan frágil puede ser el ring de lucha, que a veces la vida (y si, simplemente eso) no nos juega a favor; con Ruby Sparks, por otro lado, podemos entender (finalmente) que el amor es una constante lucha (hermosa y compleja) que  se complejiza, precisamente, porque sus participantes son probablemente la especie más compleja (me permito redundar) que habita el planeta: al tener la capacidad de pensar, además de sentir, somos una caja de bombones-  ‘nunca sabes lo que te va a tocar’- , y no, no estoy desechando las  ya planteadas ‘Teorías de la Personalidad’ que nos afirman (con mucho acierto) que la esencia del ser humano no cambia; que si tu estructura es paranoide, siempre te azotara la desconfianza, que si eres histriónico tu vida se centrara en poseer la atención de los demás y que bla, bla y bla. Sin embargo, si hay una razón por la que el debate de si la psicología (la ciencia que aporto con el desarrollo de estas teorías) es una ciencia o no, es precisamente porque no hay especie más impredecible que la nuestra. Ok, apuesto a que una gran mayoría pudo predecir que debido a los marcadísimos rasgos esquizotípicos de nuestro protagonista, la creación, desarrollo y decadencia de Ruby eran inevitables, que necesitaba una salvación a su crisis profesional y amorosa, y que mejor que una ‘novia imaginaria. 
Por otro lado, pocos esperaban que la ‘perfecta’ Ruby, una mujer con el cuerpo perfecto, con los rasgos de personalidad perfectos, con la historia de vida perfecta, con  todos aquellos detalles perfectos- que solo quien no ha amado nunca de verdad y no reconoce la verdadera complejidad de la raza humana pudo crear- pudiera ‘aburrirse’ de su creador.  Y es que, incluso una mujer ‘perfecta’ creada en base a tinta (o real)  es antes que ‘perfecta’, mujer!  Siendo precisamente en este punto en el que recae la genialidad del guión: no existe mujer (ni hombre) perfecto, solo existen mujeres y hombres(complejos, eso si) impredecibles la mayor parte del tiempo y sobre todo seres pensantes que a veces deciden dejarse guiar por la razón y otras por el corazón. Ahora bien, si alguien no está dispuesta o dispuesto  a aceptar las implicaciones de tal afirmación (nos asegura Kazan) , pues tal vez no deba iniciar esta lucha llamada amor, tal vez deba rendirse antes de presentar batalla, porque si hay algo peor que subirse a un ring sin protección, es subirse al ring creyendo que uno no la necesita, y en el caso del amor, la única protección que uno necesita es uno mismo, ya que al entender lo complejo que puede ser lidiar con uno mismo uno puede entender lo complejo que puede ser lidiar con el otro

PUNTUACIÓN: 8/10 (dos puntos menos por la no tan alabable dirección y por las actuaciones no tan convincentes de sus protagonistas)
 
Mejor Escena: Calvin abusa de su poder y hace quedar en ridículo a Ruby.  
Mejor 'Quote': Harry: Quirky, messy women whose problems only make them endearing are not real. 
Target: Personas que aún creen que el romance es amor.

 


The Master

Por Alexia Indira

‘The Master’ actúa este año como la salvadora de una competencia que parecía decaer en lo fatídico, y es que es la única cinta (entre tantas) que puede ser realmente considerada como merecedora de un 10 (en FilmAffinity, en IMDB o en otras) el 2012. Por esto cuesta aceptar que algún espectador no la haya encontrado magnifica, y es que desde el primer minuto hasta el minuto 137, no deja entrever ningún traspié, hecho que se apoya,  principalmente,  en una dirección y guión que recaen en las manos de Paul Thomas Anderson, un genio que a sus 42 años ha entendido divinamente de que va el arte cinematográfico. 

En ‘The Master’ el espectador encuentra arduo el  darse cuenta de que va la obra; no reconoce si está observando la decadencia de un hombre que literalmente ‘da miedo’ por lo que es y hace, un hombre que además de follar y envenenarse lentamente con alcohol parece haber hallar placer en estar  muerto en vida, un hombre que cualquiera temería en convertirse, o simplemente estamos observando a un ‘loco’ que no parece decidir qué tipo de locura resalta (sí, hay tipos). El espectador  no reconoce si está siendo participe del nacimiento de una secta, de una religión o de un movimiento científico. Tampoco está seguro  si el hombre que guía  este nacimiento es un genio y que pretende impregnar su genialidad a sus serviles y fanáticos seguidores, o de un hombre que tiene claros rasgos paranoides y cree que puede salvar el mundo con sus  excéntricas prácticas. No estamos seguros de si encontramos en la esposa de este ‘maestro’ al estereotipo de mujer al que algunas ilusas aspiran; aquella que  controla todo lo que está a su alcance, es este caso, a su marido y su ‘secta/religión/revolución científica’ o simplemente es una mujer que proyecta sus aspiraciones más profundas en un ser que si las pueda alcanzar. Lo que si reconocemos es que es ese el objetivo de Anderson, precisamente; que el espectador construya con los fotogramas que visiona lo que le convenga. 

Un objetivo que hace que ‘The Master’  pierda seguidores, ineludiblemente, y es que el espectador perezoso prefiere caminar de la mano de aquel  que lo guía  por rumbos claros, de aquel que publicita (directa o indirectamente) el heroísmo de su país, de aquel que critica (con gracias, para no pecar de dramático) las acciones inhumanas del ser humano, de aquel que no le permite   construir el producto solo. Un producto que bien podría haber resultado un fracaso total –y es necesario aceptar esto- si no contara con las soberbias e indiscutibles interpretaciones (ganadoras de las nominaciones en las que están infiltradas si la vida fuera justa)  pretenciosas pero nada invasivas de sus protagonistas. Phoenix puede morir en paz ahora que ha interpretado un personaje que perfila toda una carrera, no hay forma de que ningún otro artista podría haber hecho de este personaje lo que él hizo, de hecho el mismo no puede superarse; desde su porte hasta sus gestos más sutiles rayan en la perfección y la excelencia. Si el deleite del espectador ‘no flojo’ va en crescendo con su interpretación, la de Hoffman quema por tanta brillantez, y es que desde su interpretación de Truman Capote,  este señor ha ocupado el trono que solo ocupan los grandes.  Amy Adams, no se queda atrás; con esta interpretación ha callado a sus detractores y se ha posicionado como una posible nueva Meryl Streep que calza a la perfección en musicales como en dramas de este grosor  (y los calza muy bien). Si yo fuera Anderson no me preocuparía en agradar a todo su público o que sus insuficientes nominaciones deriven en estatuillas doradas en la casa de sus protagonistas, con esta magnificencia Anderson ha ganado más que eso: el más profundo respeto y completa admiración de aquellos que han visto en 'The Master' una OBRA MAESTRA

PUNTUACIÓN: 10/10 
 
Mejor Escena: Todas.   

Mejor 'Quote': Lancaster Dodd: If you figure out a way to live without a master, any master, be sure to let the rest of us know, for you would be the first in the history of the world.

Target: Público no perezoso. 

 

Django

 Por Alexia Indira

‘Django Unchained’ dirigida por el excéntrico y bizarro Quentin, es una película con un reparto 'de película': Jamie Foxx (Django), Christopher Waltz (Dr. King Schultz), Leonardo DiCaprio (Calvin Candie), Kerry Washington (Broomhilda), Samuel L. Jackson (Stephen), Walton Goggins (Billy Crash), Don Johnson (Big Daddy), Dennis Christopher (Leonard Moguy) y  Franco Nero (Amerigo Vessepi). 

Django ha sido considerado por los críticos de plumas virtuales y por otras poblaciones, no tan virtuales, como un visionado de género 'Western', y asimismo ha sido llamado cine 'Blaxploitation'. Vamos por partes; el western es un género cinematográfico (duh!) típico del cine estadounidense que se ambienta en el viejo Oeste estadounidense, en otras palabras, es cine de vaqueros. Ya dicho esto, es obvio que Django es una western. Por otro lado, el cine blaxploitation es un movimiento(llamado así porque fue propio de una sola época y fue bastante explotada en tal) cinematográfico que tuvo lugar en los Estados Unidos a principios de los años 1970 con la comunidad afroamericana como protagonista principal, y que consistió en un boom de cine negro con bandas sonoras de conocidos artistas de la época. Listo! Ahora podemos decir, sin temor a duda, que estamos frente a una película de género western inspirada el movimiento blaxploitation. 
Una película que nos relata en 165  minutos la travesía de Django (O mejor dicho Yango) desde que es liberado por King Schultz, un mercenario quien necesita la ayuda del reciente liberto para encontrar y posteriormente eliminar a los hermanos Brittle. Una vez muertos, Schultz da su palabra de ayudar a Django a localizar a su mujer esclava Broomhilda si se queda a su lado en invierno como caza-recompensas. Cuando pasa el invierno, no tardan en descubrir que Broomhilda es la esclava de Calvin Candie, un caballero sureño que es jefe de Candyland, lugar al que se dirigen a rescatarla. Más allá de la historia (bastante extravagante) ‘Django’ se perfilaba ya como oscarizable desde el preciso instante que Tarantino decidió hacerla y es que después de la brillante ‘Inglorious Basterds’  (y bueno, de todas sus brillanteces noventeras) era lo menos que se esperaba de el y más aún cuando, y no  sería un descubrimiento si afirmo que en esta, como en otras obras, Tarantino hace gala nuevamente de su ya bien conocido usanza de violencia extrema, cameos (forzados y realmente no acertados esta vez), y los plagihomenajes, llamadas a nivel técnico “guiños” (Si quieren una lista completa, les sugiero busquen en Google). 
Con un guión sublimemente estructurado y un elenco portentoso, no se pone en duda sus 5 nominaciones. Ahora bien, un elenco impresionante sí, pero  no en el mismo sentido que películas como SLP o Argo hacen gala de los suyos, y es que inefablemente quien ya se vio nominado y ganador de la estatuilla dorada el 2004, no pudo, esta vez, lidiar con el histrionismo (que parece solo relucir en manos de Tarantino) de Waltz y la siempre correcta actuación de aquel que fuera el chico preferido en los noventa: DiCaprio. Waltz calza a la perfección los personajes  que Tarantino escribe para él, y es que no importa que uno sea ‘un psicópata xenofóbico’ y el otro un ‘mercenario de buen corazón’, Waltz es deleitable.  Y aunque el talento de DiCaprio pueda ser apreciado únicamente en un corto período de tiempo, aterra por lo bien dilucidado que está.  Jamás odié tanto a Jackson en una película, y es que no hay crimen peor (y más común) que despreciar a los tuyos. Un momento! Si lo hay: privar de la libertad a un ser humano por su color de piel sólo porque en tu limitado esquema mental crees que este aspecto lo hace inferior a ti. Si bien los últimos 20 minutos de la obra se hacen innecesarios, si bien el Western/Blaxploitation no es mi género favorito, si bien no disfrute tanto 'Django' como disfrute otras obras del artífice de ésta, hay algo que aprecié sobremanera de esta cinta: la crítica social, y aunque muchos afirman que no es precisamente lo que busca Tarantino al desarrollar su arte, yo me atrevo a asegurar que eso es precisamente lo que busca. Los crímenes más inhumanos cometidos por los mismos humanos han sido mostrados por Tarantino (en Django y otros films) como absurdos que rayan en la estupidez,  es decir, como lo que realmente son. Y eso, señores, es lo más apreciable de Django. 

PUNTUACIÓN: 7/10 (tres puntos menos por el alargue innecesario, por los cameos forzados y la no tan correcta actuación del protagonista) 
 
Mejor Escena: La de la burla a los Ku Klux Clan.  
Mejor 'Quote': 'Gentleman, you had my curiosity, now you have my attention'
Target: Todos los fans de Q. Tarantino y los que no también.

Argo

Por Alexia Indira

‘Argo' dirigida por el (ya indiscutible) excelente Ben ‘SuperHot’ Affleck, es una película protagonizada por el mismo, John Goodman, Alan Arkin y Bryan Cranston. Una cinta con 7 nominaciones a los Oscar de este año, dentro de los que destaca Mejor Película y Mejor Actor Secundario, así como destaca la ausencia de nominación a Mejor Director. Si bien se ha premiado a Arkin con la nominación a Mejor Actor Secundario en los Oscar y otras premiaciones, aseguro sin temor a críticas que Cranston fue el secundario más sólido después de Goodman.Si hay algo que además de su sólido y bien estructurado reparto (decisión que fue premiada en los SAG), resalta en esta obra, es la dirección, la cual combina a la perfección la labor artística y de entretenimiento. En definitiva, Affleck se ha consolidado con Argo como un director que sabe lo que hace, y de quién su pulso narrativo es su punto fuerte y que, como pocos, sabe como tensionar tu sistema nervioso (es increíble que, aun sabiendo, como terminaría, me haya mordido el labio los últimos minutos), sabe estimular tu sistema límbico (nos hace reír cuando es lo último que se espera hacer ante una situación como esta) y, que definitivamente, sabe facilitar el procesamiento de información a tu sistema frontal (hecho que se plasma en la acertada decisión de no marearnos la vaina y explicar la situación desde el principio).pero como actor, creo (y sé que no soy la única) que debe plantearse dos veces su participación. Está por demás decir que tal labor directiva se ve facilitada cuando tienes entre manos un guión notable hecho por un Chris Terrio que si bien es nuevo en el negocio,  conoce perfectamente el pedido de su público: variedad y consistencia en la misma línea, en una obra que pudo haber pecado de dramática a más no poder. Asimismo, el desliz es evitable cuando decides asignarle la fotografía al excelentísimo Rodrigo Prieto, quién al igual que el guionista toma como premisa la pluralidad que hace del desarrollo de este visionado una exquisitez  visual, nada aburrida y bastante diversificada lo cual provoca un disfrute en cada contexto desplegado: ya sean las oficinas de la CIA, la embajada o el mercado iraní. La musicalización estuvo a cargo de Alexandre Desplat de quien una banda sonora mediocre es lo último que uno espera, no con semejante background. Sin embargo, quien definitivamente jugo para ganar, como ya se resaltó, y lo hizo con una actuación impecable, es el director.  


Ahora bien, ¿De qué trata Argo? Ojo,  no lea más si no la vio aún. Resulta que en 1979, la embajada de los Estados Unidos en Teherán (Irán) es ocupada por seguidores del Ayatolá Jomeini para pedir la extradición del Sha de Persia, el cual (y lo digo sin recato) era una hijo de puta que abuso de su poder a niveles increíbles (bah!, creíbles) con sus coterráneos, quien al estar al borde de la muerte fue acogido por sus bondadosos  amigos norteamericanos, quienes con este acto pretendieron demostrar (cueste lo que cueste) a sus seguidores que jamás dejarían a un amigo atrás. Bueno pues, entre tanto revuelo, resulta que 6 diplomáticos estadounidenses logran escapar de la Embajada para ser posteriormente recibidos por amigos de Nueva Zelanda e Inglaterra, quienes por seguridad no terminan de cumplir el favor y logran que estos 6 terminen en la Embajada Canadiense. 

Ahora bien, hasta aquí amigos, aún no tenemos ni la más mínima idea de lo que es Argo o lo que representa. Pues bien, resulta que (así como existen agentes ‘ Antibombas’, hecho que desconocía  hasta que vi ‘The Hurt Locker’ ) en la CIA existen agentes ‘Extractores’, los cuales se encargan de ‘extraer gente importante de lugares peligrosos’ , papel desempeñado por Affleck , quien a pesar de no ser apoyado al principio por su quisquillosa forma de ver las opciones de rescate que han pensado los altos mandos, logra pararse como el poseedor de la única solución factible para resolver semejante problemón: preparar  el escenario para el rodaje de una película de ciencia-ficción, de título "Argo" (por fin apareció!), que pareciera tan real (en muy poco tiempo) que al  ir a Teherán permitiría hacer pasar a los diplomáticos por un equipo de filmación canadiense encargado de tal película y posteriormente restablecerlos en USA. . Es gracioso el hecho de que de todas las ideas cuestionadas en las reuniones previas a la ‘fake movie’, la más descabellada (la suya) le haya parecido excelente a Tony ‘El Extractor’ Méndez, otra clara muestra de que la creatividad pesa sobre lo práctico, hecho que también se ve reflejado en la dirección que elige Affleck al aunar  géneros tan dispares pero que hacen clic perfectamente en este visionado. Los subtramas que se desarrollan; por un lado la historia del ama de llaves iraní y la historia de la disfuncional familia de Méndez, pecan de simplistas  así como lo hace el mensaje latente de ‘Argo’: los yankees siempre son héroes (o antihéroes, como les convenga). Como se aprecia (en especial este año) en otras producciones gringas. 

PUNTUACIÓN: 8/10 (Porque Affleck no me convenció del todo como actor y aunque es una película extraordinaria será olvidada por su ya tan gastado mensaje latente) 
 
Mejor Escena: Bryan Cranston loco porque Méndez hizo lo que quisó. 
Mejor 'Quote': Argo Fuck YOURSELF.
Target: Todos los que disfruten un buen thriller y no tengan ideologías anti-imperialistas.